ENUNCIOS
Pagina en blanco, unas veces te odio, otras te amo, ahora te ignoro; y aun así, miedo te tengo.
Hay aforismo mejor que la duda. Convencional.
Todos los sinónimos de tiempo me parecen desacertados, es más, creo que no existen.
Cuanto menos tiempo estés observando un río, más deprisa bajará la corriente.
La poesía del tiempo arrastra en creciente al movimiento.
Nos alimentamos de historia y tenemos una prisa asombrosa por engordar. Sentimos el frío que viene del Tiempo que lo hiberna todo.
Ya nunca podremos recorrer todos los círculos del infierno, el primer agujero negro de la historia se está tragando a si mismo y pasamos por él como se salta una lumbre.
El deseo es pasado y futuro. El presente es futuro.
El viaje es la pertenencia del tiempo. La relatividad se explicaría viéndote en el interior de un tren en marcha, pero sin tren.
Porvenir del pasado, excursión del tiempo.
La ignorancia es atrevida, más si se la ignora.
Plegad tus alas al viento, tus aletas al mar.
Una buena acción sería intercambiar toda la obra de dos museos.
Arrepentimiento de arrepentimientos.
En la escalera de la vida aparecen y desaparecen al compás los peldaños del piano desafinado del tiempo.
Amarras las galeras en las piedras, persigues el desdén en la calle regada, ¿y qué te encuentras?. A un idiota que se cuestiona si llegar a donde no ha llegado es morir.
La verdad es ver la luz en la oscuridad. La gran verdad son las tinieblas.
Hay una geometría de la vida como de la muerte en una frágil contradicción.
El universo es una película que se construye a si misma. No hay papel para el director. ¿O sí?
Los antibióticos de la cultura se esparcen por la comedia de la vida.
Las drogas te llevan el alma.
Los hombres que lo saben todo, adoran a un no se qué.
De la luz por la oscuridad a la luz.
Cuando te chillan los oídos, ¿hablan las entrañas?.
La naturaleza son los planetas, el tiempo su memoria.
Nunca estás abandonado, porque sólo se es solo.
La melancolía cómo la locura es un gesto de la creación, es el tumulto de la soledad.
Ya nunca las personas estarán solas. Tendrán un teléfono móvil implantado en su oreja y garganta. Las personas están perdiendo el misterio de la mudez. La vida está construyéndose del mismo plástico que el de los teléfonos. Solas y solos hablan y mueven las manos, no las pueden sujetar.
No quiero vivir entretenido, quiero entretener a la vida.
Solo por escuchar Bach, o la Bjork, o ..., vale la pena vivir.
La razón, ¿de qué ser?.
¡Hola querido lector! Aquí estoy, pensabas que no me acordaba de ti, siempre me acuerdo de ti. Si no, debería quemar ahora mismo este cuaderno.
¡Fuegoooooo! No te equivoques, soy un espiritu, estas alucinando, estás leyendo lo que tu quieres leerrrrrrrr.
Año postpum. La asamblea constituyente legitimada desligitimadamente ha convenido poner a cada persona en la traquea un contador respiratorio, es decir: un contador de metros cúbicos que medirá la cantidad de aire consumida por cada persona. Los que rehusen a su implantación serán hibernados. Hay piratas que respiran por el culo y nadie lo sabe.
La modernidad deja a Hamlet la cuestión. Morir muriendo.
Vida perra la del guapo.
Al cruzar el valle dejas de existir.
Creo que tengo las características adecuadas para no triunfar. Me suena a Goucho.
La vida quiere ser un estribillo y a mi se me caen las palabras.
Las entrañas son oscuras.
Hay un botón de pausa para el tiempo, el instante.
Niños con un carrón de ladrillos de hombre.
A Africa le duele todo.
¿habremos escrito y pintado ya todo?
A veces, la literatura gansa Kansa.
Nada tienes cuando nada buscas.
Enciclopedia, ojos del abuelo son.
La paz es rara por naturaleza.
Cada persona es un mundo. Dime con quien andas y te diré de donde vienes.
La vida es una hez. Y que le vamos a hecer.
Mi vida no es nada interesante. Interesante es lo que me pasa.
El color del subconsciente es azul muy oscuro con chispas alternandose.
El canto viaja con una niebla azulada. Llega al centro de la tierra.
Cuando te estas durmiendo existe un tiempo dedicado a un proceso de retroproyección completo del ciclo de vigilia. Este tiempo puede ser de solo unos segundos.
El mundo mismo me salva de la locura. ¿Soy como todo el mundo?
Amanece y mi pluma sin tinta.
Dormir es la simetría total.
Qué diría la melancolía de las sirenas ante un buen falo.
Salmo a la victima. En el borde del mundo.
“Por más vueltas que le daba, más grande era mi desvarío”.
Los hombres se emborrachan para alcanzar la inocencia.
Todos estamos enganchados a algo.
Si se restaura la Gioconda ¿sacaremos a Leonardo del tiempo?.
En la red del Ser los hilos son los conceptos, los nudos las sensaciones.
La tridimensiorrealidad aparece al arrugar la plana realidad.
La bondad tiene un limite. Convertirse en bondad.
La mayoría de las personas deformes que se ven deambular son pobres y pordioseros. O los ricos encierran a los suyos, o es que el dinero los arregla.
Un árbol genealógico es un río. La creatividad es un fractal.
El artista ha de tener una mirada angular, después deberá descomponer y buscar con un microscopio para abarcar la complejidad de la “extensión”.
La maleabilidad de los contrastes debe extenderse en todas sus direcciones. Textuales.
Tiene que haber algún medio para justificar la decisión de hacer arte, de realizar una verdad universal desde lo privado sin que deje de ser un puro ejercicio de retórica.
El arte se está envolviendo en su descolorida semiótica.
Beuys tomó de Nietzsche la estética de la naturaleza en la que cada forma de hacer es artística. Si el mundo es arte, el tiempo pues, ¿es arte en si mismo?. ¿podríamos hacer nada?
Las obras como la naturaleza necesitan de la contemplación y un elemental principio de acción-reacción para reconocerlas con la categoría que le corresponde.
Heridas del espacio. Pollock se grababa en una danza aérea. Rothko sacó toda la atmósfera que contiene un cuadro. Fontana violó la pintura.
El arte es el legado por antonomasia.
Dalí era medio dalí.
Eres tan aséptico que das asco. Contamina el arte por favor.
Una obra no es un esperma en nitrógeno liquido.
Un esperma en nitrógeno liquido es una obra.
Nos encontramos inmersos en una estética aséptica, una cultura de la profilaxis, de la limpieza y de las barreras. Mariposas por un día.
El arte es un sistema cíclico. El tricíclico es una y media bicéclita.
Al arte moderno no se le entiende su dignidad, su significación; se le otorga la categoría de al otro lado, ¿es exclusivo el arte?. Siempre quedará la pintura para copiar el mundo y no pensar nada más.
De tanto tonto es tanto.
El genio está en la figura.
Lo concreto es más allá.
El mundo es de las letras, pertenece a la ciencia.
Los libros del futuro se leerán en unos segundos.
Las formas en el espacio cuando definen el tiempo, adquieren la categoría de obras de arte. ¡Ah!
La geometría es la memoria espacial y perceptual; por lo tanto singular y desaxonométrica.
El universo es una película que se construye a si misma, sin director.
Piérdete en el infinito para poder abarcar tu propio límite.
El espíritu tiene los pies en el cielo.
No hay lugar para las almas sino en los cuerpos.
La poesía del arte no puede explicarse con palabras, para el arte de la poesía son necesarias.
El vacío ha de estar lleno para poder ser vacío. La densidad es el grado del espacio. La saturación es un espejo. El arte es una balanza de muchos brazos.
La ilusión es el discurso de los artistas, inaugura la dialéctica.
Hay que distinguir entre el poder de lo simple y lo anecdótico de la simplería.
No te lo creas y podrás crear.
Hay que pintar las telarañas de la pintura para así sobrevivir a su tiempo.
Negro por dentro. Dentro por fuera.
Diáfano, allí donde la frontera amanece.
Negro por adentro. Blanco por afuera. Gris total. El limite no tiene color.
Triste.
Tiene la pintura como el vino, un paladar.
El cuadro ideal debería escupir, arañar, morder. Después reventar.
El arte del engaño del arte. Ni siquiera el arte llega a ser libre.
La inutilidad de un object trouvé es de lo más útil que conozco.
La crisis continúa, siempre es.
Estoy tan vacío como dos hojas que se despegan.
Un cuadro explota en un ángulo de trescientos sesenta.
Coge un cuadro, fija la vista en él y recórrelo bien, después pierde la vista como una ballena y capta el limite oscuro de la elipse de tu campo de luz; después, o ves dos cuadros que se mueven o quedas mirándote la nariz, o cierras los ojos y no ves nada, o si. Tal vez puedas observar tu bóveda cerebral.
Toma una perspectiva, contempla un paisaje, introdúcete en él y sentirás los limites de tu visión.
Mira al cielo y poco a poco haz una retroalimentación con tus ojos hasta tus mismos globos oculares, sin cerrarlos verás una ampliación de las partículas acuosas transparentes que brillan como si fuera un bullicio de medusas brillantes volando en el infinito del espacio.
El arte es la ciencia del pensamiento, la chispa de la civilización, la decoración de lo humano, los surcos del tiempo, la despensa de la marginación, lo etéreo que se incrusta en la piel, la fragilidad de lo cotidiano, el alma de las cosas.
Los verbos son asesinos infantiles, los adjetivos crueles adolescentes, los nombres jóvenes guerreros.
He visto a la sombra y no me ha querido hablar, creo que no me ha conocido.
Llegó la hora y no quise encontrar la salida.
Los tipos aburridos de la vida tienden a divertirse con cualquier estupidez.
Es preciso recorrer los círculos del infierno, acechar los abismos, conocer el laberinto, descifrar la espiral del tiempo para obtener un horizonte picado desde donde medir la angustia.
Es tan bello que ni la poesía llega.
La mejor poesía es la que no se puede escribir.
No sé más de lo que no quiero conocer.
Con los que escriben, has de medir las palabras.
Dios está en lo real y su inteligencia.
Horcos para los vampiros.
Cual corazón de pintura seca.
Pasas más hambre que un pato de parque en un día de lluvia.
en un telediario “... el equipo A probará la hierba del equipo B ...” . JA JA JA
Cuando me siente a esperar la muerte. Que no me den sino un suspiro de vida.
Es bueno tener saludables costumbres. Ritmos filantrópicos. Ondas de vivir. Impulsión extendida y proyectada. Duración espléndida.
La felicidad no existe, es una gran mentira.
Solo los peces muertos se dejan arrastrar por la corriente.
Modernidad de inocencia sintética.
La playa es una línea, el mar una mancha.
El aburrimiento es un invento de los que trabajan durmiendo.
No paro de asombrarme. Asombro: dícese del nosequé.
Las huellas del que no sabe, no se ven.
Escribidor de apologías que yaces miserable.
Quiero olvidarlo todo, para poder ser original siempre.
Nimiedades sustanciales.
Al fin y al cabo siempre se acaba por empezar.
Maletas llenas de encanto para la muerte que siempre acecha.
Un día de poesía, para perderse en una caja de cartón.
El nacer es frustrante, el morir es tetranfrus.
Escribir para morir un poco, una balanza que asesina, el fiel del sistema equilibrado atraviesa las tripas. Pedante bostezo
No vienen si no las cultivas, las palabras.
Sobre la inutilidad, cansancio oblicuo.
Nace sin saber, crece sin volver, muere y ya está.
Diríase entre los muertos una mañana de frio. Dícese entre vivos una tarde de primavera.
labrando mi memoria
así me como la vida
ARTE MODERNO
Me da la sensación de que todavía no se ha admitido el arte moderno, o es que no interesa o será que no se puede entender. Así, el arte más actual se siente huérfano, su rebelión le convierte en hijo pródigo. Sin padre y criado por los abuelos, ¿dónde está el arte contemporáneo?, ¿en la calle?. La pintura siquiera en esbozos de identidad pueril en los muros de los limites de los barrios, seguramente que la verdadera pintura estará escondida en algunos talleres desconocidos. La escultura y la arquitectura, por lo general sólo son símbolos de ciudades y sus ayuntamientos, -no hay más que ver el mobiliario urbano para saber que partido político gobierna en una ciudad-. El aura de las instalaciones y los objetos entusiasma a miradas ajenas o adyacentes del arte, sin acabar de convencer a críticos y compradores de arte. En las televisiones se ve muy poco -bueno poco, nada!- de arte, resquicios en la TV2-Metropolis, media hora en una semana cuando no hay que sacar un tiempo “útil” para hacerla desaparecer –también es cierto que no está hecha la miel para el pico del patito bonito universal que es el espectador-. En Internet hay mucha energía, tanta como despilporrio de ideas, la electrónica es un punto clave en la gráfica de la historia del arte. Todavía son muy costosas las buenas pantallas para exponer los lienzos virtuales, aunque muy pronto las gafas serán como unos auriculares más. Las galerías de arte realizan una buena labor en el empeño pionero, aunque son clasistas y elitistas -han de sobrevivir-, poca gente las visita, los noticiosos del arte prefieren los anunciados museos y otros archivos emancipadores llenos de obras contemporáneas que sistemas de dudosa autoridad eligen para adornar las enormes paredes de la especulación y los sótanos del gusto caprichoso, palacios de la modernidad, cajas llenas de baratijas, ferias de empaques posmodelnos.
Desde el romanticismo el inconsciente es cada vez más caprichoso, los valores de crecimiento desaparecen en la misma irrealidad que los produce y nos encontramos tratando de legitimar algo que su condición de etéreo nos impide cogerlo por los cojones y se nos escapa. La legitimación del arte por el arte marcó el nacimiento de siglo XX, la serialización y la multiplicidad cubrieron su madurez, el eclepticismo y la new plurality nos despedirá de él borrando al ya decapitado artista.
Tenemos mas prisa que nunca en guardar nuestra propia historia y el saco de las significaciones está bastante vacío. Los sistemas de visibilidad de la globalidad están en marcha desde hace millones de años. Somos una bola de barro mal amasado y al mismo tiempo una esfera de azul sereno donde no se ven las hormigas. Ahhhi!
ARTE Y CIENCIA
El inconveniente de relacionar arte y ciencia, es que siendo su trabajo igualmente el de la investigación, las formas y el proceso de ambos es distinto -salvo en excepciones-. La ciencia necesita generalmente de unas constantes y variables determinantes que el arte solo utiliza cuando no aparecen como energía de crecimiento. Mientras que la ciencia almacena neutrinos que no se ven en cuevas oscuras, el arte busca lo efímero en la luz del tiempo.
El arte moderno como la ciencia moderna han de ser multidisciplinares y conexos. Una parcela común y muy importante es la locura. Pensemos en cualquier lunático artista -si es que no lo somos todos-, en esa luna es donde fluye todo lo no conocido que se incorpora y riega al mundo de las ideas. Cualquier sinsentido siempre tiene una esponja de realidad que le ofrece un limite. ¿Seriamos igual si no hubiera existido el romanticismo?. Hubierase inventado.
BEAUYS
Un día viendo una exposición de –sobre- Beuys. Una sala aislada por rollos gigantes de fieltro gris. Una muy buena sensación interrumpida por los pasos escandalosos y autoritarios de un vigilante jurado. Cloc, CloK, CloK, CloK, Cloc, Cloc, CloK, CloK, CloK, CloK, Cloc, cloc. Cloc, cloc, clo. CloK, CloK, CloK, CloK, CloK, CloK, CloK, Cloc, cloc, clo, -jode eh-. Eran como espadas que atraviesan un globo tras otro, mi aparato sensorial me obligó a desaparecer de allí. Ya no pude disfrutar más de la instalación.
Después, dueño de la circunstancia, en un acto de arrogancia tipo sensiblero descubro –alucina vecina- que Beuys se me había manifestado en aquella obra, su espíritu había estado allí, rompiendo el silencio que el mismo había creado e interpretado un cuarto de siglo antes. No recuerdo la cara del vigilante, creo que no lo miré, pero ahora: estaba viendo un rostro calavernario sobre un grueso e ingrávido capote rígido marrón del que colgaban dos zancos con vencejos, dos latas de conserva de mierda (podría ser que no) de Manzoni y que andaban golpeando la caja de resonancia de tableros de aglomerado que era el suelo haciendo temblar los pilares de aquella construcción artificial en medio de las paredes blancas de un museo contemporáneo.
Ya no lo he vuelto a ver.
Los nuevos vigilantes de museos y exposiciones no tienen ninguna consideración con los miradores de cuadros, no entienden que no deben hacerse notar. Antes estaba el típico personaje de chaqueta azul marino con una silla y un libro en el pasillo, ya los han jubilado, ahora es el perro guardián que ladra cuando no debería.
¡Guaauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!
BILLETES
El papel moneda del sur está más sucio y desgastado que el del norte, como lo están sus calles y su entorno.
Paradoja antibiotica: si esto lo entendemos como nivel de “dolor” cultural, las personas del sur están más limpias, son más libres.
Observo como las mismas personas del norte –pongamos por ejemplo a los suizos- cuando suben a un tren español la limpieza empieza a importarles menos que en los trenes suizos. Creo que estas personas hacen turismo al sur para vacunarse de la asepticidad que los mantiene atados.
El norte barrerá hasta llegar a la tosca y ya no podrá enterrar sus semillas. Y más.
CAMIONERO
Su único compañero era el ruido de aquel camión que con mesura le daba para el sustento biológico. Un día de verano voraz la máquina de veinte ruedas gordas le mostró su edad con un fuerte crujir de piezas locas. Diez horas sin parar de batallar con un enjambre de hierros, cables y grasa con la misma solución que la de la guerra, muerte y desesperación.
Dicen que fue una insolación: descargó la mercancía, papel higiénico. Con la parsimonia del animal que se sacude de su letargo abrió y esparció todas las cajas por el horizonte, lió los únicos siete arboles cadavéricos del lugar, después se envolvió como una momia y se tumbó en la perpendicular sombra del árbol mayor.
CIVILIZACIONES
El diccionario dice que civilización es el conjunto de ideas, creencias religiosas, ciencias, técnicas, artes y costumbres propias de un determinado grupo humano. De costumbre dice que es hábito, modo habitual de obrar o proceder establecido por tradición o por la repetición de los mismos actos y que puede llegar a adquirir fuerza de precepto. De tradición que es la transmisión de noticias, composiciones literarias, doctrinas, ritos, costumbres, etc., hecha de generación en generación.
Tenemos pues seres humanos con practicas y costumbres -a veces muy antiguas- propias del lugar que habitan, donde viven y crean una historia, su historia.
¿Por qué una prohibición religiosa prohibe a judíos y musulmanes comer carne de cerdo? ¿Cuál es el motivo de que los hindúes adoren a las vacas? ¿Por qué hay asiáticos que comen carne de perro o de rata? Etc... Podríamos enumerar infinidad de características comunes o no de diferentes grupos humanos y que solo desde la ignorancia y la arrogancia, la extrañeza se convierte en barreras. Por ejemplo en el título del tema hay cierta arrogancia del “mundo occidental” donde vivo, ¿no estaría mejor decir “el respeto entre civilizaciones” y no “de otras civilizaciones” como si fuéramos el centro y el origen de la humanidad?
Es muy cierto que las costumbres corren el peligro de desaparecer, sobretodo las de los grupos más minoritarios; solo tenemos que mirar atrás en la historia para darnos cuenta de ello. Las grandes potencias colonizaron –no “descubrieron” como dicen algunos textos- infinidad de lugares imponiendo sus leyes y modos de vida. Esto parece que continúa no ya tanto por el poder de guerra sino por el poder económico, estoy seguro que en lugares donde escasea el agua para vivir, las maquinas expendedoras de “CocaCola” tienen un hueco.
En la época moderna que me toca vivir, en la que se anuncia cada día lo de la “globalización”, ningún grupo social más o menos desarrollado posee la verdad absoluta, pero mucho me temo que como “siempre ha habido pobres y ricos”, los pueblos pequeños sean cada vez más desfavorecidos y para consolarlos se construyan “reservas” en recónditos parajes igual que se cuelga un cuadro en un museo.
Es pues tarea de todos entender y respetar al otro, hoy más que nunca, tenemos al hindú, al musulmán, al chino, ... en la puerta de al lado.
DEL ARTE A LAS ESTRELLAS
Del arte a las estrellas sólo hay unos pasos.
Vivimos un estadio de elefantitis, nunca habíamos visto la esfera pequeña azulada de la tierra tantas veces y tan pequeña y todavía no conocemos el subsuelo. Vemos el pasado a miles de años luz de distancia en las estrellas por las ondas de color y perdemos el presente.
Existe una fuerza inherente de expansión desde el big bang, realizamos grandes obras, pintamos grandes cuadros para las grandes paredes de los simpáticos museos modernos.
Sí, por sus dimensiones hay pinturas que te impresionan pero son tan amplias que se te escapan, no puedes enfocar los ojos. El volcán de una obra lo miden por centímetros cuadrados, la magia se ha convertido en teatralidad, hay lienzos de extensión espectacular que contienen un concepto simbólico y visual minúsculo. Una frase o un pequeño dibujo pueden ser tan intensos en su individualidad como cualquier obra mayor.
Propongo la teoría de la implosión del universo. Vivimos de lo que vemos que no es sino un espejismo del principio de acción-reacción visual: si te sitúas en la cola de un tren en marcha (piénsese que el tren realiza una órbita parabólica del espacio-tiempo) y fijas la vista en los carriles, cuando el tren decelera y para, tienes la sensación de avanzar en el sentido contrario.
Cuando la amalgama de elementos universales se fundan en una pelota común, la mezcla no volverá a explosionar y claro, no cabremos. ¡A como se va a poner el metro de estrella!
EBRO
La primera vez que asistes a un lugar, este te produce asombro, las demás, admiración. Me gusta poco escribir en prosa sobre los sitios en donde saco el cuaderno y el bolígrafo. Hoy haré una excepción.
En la ladera del Ebro. Hay una niebla diáfana de gran nube. Todo es sombra y hace un frío que apaga los cigarros. Limites de vereda verde pintada por cagarrutas negras. Desechos de mármol blanco. ¡A saber a que monolito o lapida habrá pertenecido esa piedra descuartizada!. Blanco del tiempo, nieve permanente. Esqueleto de hierros y cemento que podría estar perfectamente como póvera en cualquier sala de arte moderno. Otro blanco (este de porespan) brilla en el camino. Los guijarros se hunden al pisar, baturrillo en los zapatos. El río viene crecido. Si lo comparo con mi Júcar, es majestuoso este Ebro, con esta luz es un gran plano de estaño que corre. Un río te atrapa a la Naturaleza,
Al otro lado un gran rebaño. Puedo oír como un pastor se comunica con sus perros y sus ovejas voceando unos gritos ancestrales. Tiros de escopeta repetidora. La memoria: como una liebre es arrastrada por los plomos de la muerte.
¡En fin! ¿esto es prosa?, ¿es poesía?. Estoy a menos cero grados y no puedo seguir escrrrr
ECO
Igual que existe el eco para los oídos, también lo es para los ojos. Como un sonido se repite sobre un muro hasta que se pierde, la luz se refleja y se diluye tambien a una velocidad. Pensemos por ejemplo en el sfumato. ¿Podría considerarse un síntoma de modernidad? ¿Qué tienen que ver los cojones pacomer trigo?. Modernos eran ya los pintores de Altamira. Bueno, el caso es que existe una reverberación que impregna la retina que es la esponja del cerebro. ¿No sería el eco, el alma de un cuadro?
EFECTO 2000
“vapor”, “libro”, “antropología”, “memoria”, ”clase”, “palabra”, “ejercicio”, “sueño”, ... ongrgr
Todas estas palabras proceden de una noche de insomnio y resultan de una serie de recurrencias progresivas. Un paseo de la memoria en un proceso de adormecimiento escalonado. Una sesión de dos horas aproximadamente, un tiempo lunar no medible con periodos de normalidad en el que estuve discurriendo temas al libre albedrío y que fui identificando y reteniendo con una palabra para cada tema. Al día siguiente, al despertar recordé todas las palabras, las escribí y con ellas parte de las historias que contenían. Recuerdo que para retenerlas, cada palabra contenía una imagen espacio vivencial que fue determinante para recordar el pupurri de temas por los que navegué con la barca de la duermevela. De algunos se me escapa el argumento que desarrollé. Trataré de memorizar de nuevo las palabras imagen y dilucidar sus temas adheridos.
“vapor”: Muchas veces he tratado de encontrar la paradoja en movimientos o acontecimientos cotidianos. Creo que esto es filosofía. En este caso trataba de relacionar mi cuerpo con la cultura, la excusa era el recorrido de una fría tarde de diciembre desde mi casa hasta la piscina. Quería entender que como mi cuerpo se recuperaba con el calor del agua, la cultura en épocas de enfriamiento sustancial necesitaría de un gel térmico del Tiempo que nivelara el estado de la creación. Explicar adecuadamente el proceso seguro que sería tarea de Levinas por lo menos. Pero tengo que pensar en el taller para hacer una o varias obras que se acerquen a esta necesidad.
Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera.
“libro”: ¿Nos alimentamos de historia o de historias? Para Fukuyama ¿estaríamos desnutridos? Tenemos prisa en escribir la historia contemporánea poniendo prefijos y ¿se ha acabado de conocer la modernidad?. La historia como la gastronomía del futuro se ha acelerado tanto que con una simple cápsula biótica de un determinado color almacenaremos toda la humanidad que derivan veinte siglos. Esto es peligroso, una vacuna alineará nuestros sentidos y nos hará inertes. Cuando todas las manías de la gente estén satisfechas con una sola píldora, las personas serán idiotizadas con viajes de colores. El sistema de inmunología será tan mínimal que será determinante. Nuestra piel dejará de ser la frontera con el exterior debido a la incorporación de un enchufe electrobiológico o una antena que supurará nuestras entrañas hacia el exterior. Habrá un amo del mundo, un monstruo, un biordenador vampiro que creará humanoides clónicos que se enchufaran como enchufamos un ahuyentador de mosquitos.
Saprófito
Del gr. saprÕj, podrido, y futÕn, planta.
adj. Dícese del organismo que vive a expensas de materias orgánicas muertas o en descomposición.
“antropología”: Mitos sobre los orígenes del fuego. Viaje a Samoa. Vidas imaginarias. Demasiaó.
La frontera de la multiplicidad, una desorientación.
Mitosis: Proceso de división celular mediante el cual una célula nueva adquiere un número de cromosomas idéntico al de sus progenitores. Esta división celular implica el reparto equitativo de los materiales celulares entre las dos células hijas. Por tanto, la mitosis es un mecanismo que permite a la célula distribuir en las mismas cantidades los materiales duplicados durante la interfase.
Hay estadios en el desarrollo de la demencia senil que llevan al individuo a relatar un episodio de cincuenta años atrás para seguidamente no recordar lo que ha hecho hace unos minutos.
Siderita: mineral pardo o castaño oscuro, transparente o translúcido, con lustre graso, compuesto por carbonato de hierro, FeCO3. Cristaliza en el sistema romboédrico (véase Cristal) y puede encontrarse en grandes formaciones mezclada con arcilla. Su dureza varía entre 3,5 y 4, y su densidad relativa entre 3,83 y 3,88. Cuando se calienta adquiere un magnetismo fuerte. La siderita se ha extraído desde hace mucho tiempo como mena importante de hierro en Inglaterra, Escocia, Alemania y Austria.
“memoria”: La peli de “el hombre elefante” (D.Lynch). Identificarte con el personaje te crea una intensa fatiga existencial. Muy buena.
Juan dormía con diazepan veinte horas al día, durante las otras cuatro: una sucesión vertiginosa de imágenes recorría y ocupaba todos los lugares de su memoria. El tiempo era una pesadilla en su misma concepción. Tenía una enorme capacidad para el recuerdo y su maquinaria solar se aceleraba cada vez más. Algunas veces su cabeza abandonaba al resto del cuerpo, era necesario, sus ritmos eran distintos. Cuando estos se encontraban se producía un reset que lo aliviaba de la visita al manicomio. Un día me propuso un ejercicio mental que él realizaba para aliviarse. Consistía en pensar en un objeto y no abandonarlo hasta que el fondo estuviera vacío y viceversa –un tipo de fondofigurafondopsiquico-, después sobre aquel fondo -deploraba que casi siempre se entendiera con limites de cuadrado-, ir añadiendo y recordando una a una todas las figuras que pudiera memorizar hasta llenar con un fractal todo el espacio imaginario. Ahora creo que es una magnifica teoría sobre la geometría del tiempo. V P S.
Gástrula: estado embrionario resultante del proceso de gastrulación que sufre la blástula. En los animales diblásticos, esponjas y celentéreos (metazoos más primitivos), la gástrula está formada por dos capas celulares, ectodermo y endodermo, que dan lugar a todo el organismo. En los animales triblásticos (metazoos superiores), la gástrula tiene una tercera capa, el mesodermo. La gástrula tiene una cavidad, el arquenterón, que representa al intestino primitivo, y que se relaciona con el exterior mediante un orificio, el blastoporo. Éste puede dar lugar a la boca del adulto en los animales protóstomos (platelmintos, anélidos y moluscos). En los animales deuteróstomos, cordados y equinodermos, la boca se producirá mediante una abertura secundaria. En los animales celomados, el mesodermo de la gástrula triblástica tiene una capa adosada al ectodermo, la somatopleura, mientras que la esplacnopleura se apoya en el endodermo. Ambas hojas delimitan una cavidad nueva, el celoma, que dará lugar a la cavidad general del cuerpo del animal adulto.
“clase”: Desde mi propósito de cuarentón agradezco de mi infancia: haberla vivido en un pueblo de dos mil habitantes, en una familia pobre que me ha enseñado lo duro que es trabajar y vivir del campo, haber tenido un cine con gallinero antes que televisión, conocer la naturaleza con mis propias experiencias, haber sentido la corriente de un río y marearme con ella, ...
Tenía un maestro que nos daba particular por las tardes después de la escuela. Don José. Yo tendría ocho años, era de los menores de aquel grupo. Los padres pagaban para que de forma inocente torturaran a sus hijos, “ufté dele si hace falta”. DJ te preguntaba un tiempo verbal y si fallabas te daba un pellizco con cardenal incluido en los muslos o un tabletazo castrador en los nudillos, según se le antojara y ¡claro!, retrocedías puestos en la fila que organizaba alrededor de él y su mesa, con lo que contribuías a engordar el grupo de los marginados con los que DJ se entretenía más y a los que aplicaba su mayor ardor. diyei. Un día pensé que ya estaba bien, que me estaban introduciendo en un juego masoquista con un claro perdedor, no había tarde que no catara las pinzas de aquel hombre bueno y cabrón. Decidí así aprenderme los verbos, solo tenía que hacer eso para dejar de ser víctima de aquel juego. Fue tan fácil aquella verdad que ni yo me lo creía. Recuerdo como sentado al sol de mayo, sobre un tubo de los regueros de la calle y en media hora me aprendí del presente al futuro. Nunca más caté a DJ.
abiótico,
adj. Sin vida.
“palabra”: Creo que esta frontera de siglo está marcada por la mediocridad y la palabrería. La interpretación está ahogando los mitos, la reinterpretación los está desintegrando. Los valores de la metáfora discurren tan ingrávidos como sus creadores. Chorradas, pedantería. ¡Oh, cuánto yerra delfín que sigue en agua corza en tierra!
“ejercicio”: Proceso de memoria de la serie de palabras que he de recordar mañana. Dilucido sobre la propia geometría del proceso y la forma de plantear ejercicios dopantes de la memoria.
Me he introducido en un ejercicio circunstancial y de neuronas. Hoy, veintiseis de Diciembre de 1999, puede que sin querer, haya descubierto mi efectodosmil.
EL AZAR
El azar es el dueño del destino. Te encuentras con un flash que te penetra e inunda las lagunas de lo sublime. Se desparrama dejando al secarse las huellas del tiempo que te preparan para un estado de abordaje.
Tenía nueve años, durante la cosecha, conducía un tractor, mejor guiaba, porque le ponía la primera marcha y circulaba durante horas por los surcos entre los montones de matas de lentejas que unos parientes iban echando en el remolque. Esto es acarrear y consiste en trasladar las matas de lentejas del bancal a la era para trillarlas y aventarlas. Pues bien, las seis de la mañana, conducía mirando por una pequeña ventana la rueda delantera izquierda que rodaba continuamente por el mismo aburrido surco, de pronto veo agazapada una liebre, para no pillarla me subo sobre el embrague. Paro. Atrás –¡que pasa!, contesto –¡un conejo!, dicen - ¿un conejo?. Cuando volví a mirar al surco, la liebre era un gasón. Aliviado, el resorte del pedal me empujó hacia arriba bruscamente y di un tirón repentino que hizo caer a Brigido del remolque al suelo. Nunca más volvería a pisar el embrague si no era en los cabos para girar más despacio. En la siguiente vuelta un nido de alondra con huevos era aplastado por la misma rueda después de que la alondra madre fuera corriendo unos momentos antes delante del mismo surco izquierdo y yo fui el único en este desgraciado mundo que se enteró de la tragedia de aquel animal. El azar no existe, todo funciona con una simbiosis de fuerzas, de protones, de neutrones, de materia oscura, de antimateria, de lo que sea. Si, incluso en los animales, también en las personas, hasta en Dios.
EL LÍMITE CON LA REALIDAD
El limite con la realidad. ¿Lo conoces?, ¿qué realidad?. Podríamos platonear, aristotalear, ... Quizá no supiera. Hoy, la realidad es esta: el mosquito que me mosquea, la paz de esta lámina, los nervios del curro, los ruidos que me asaltan, los colores que me chillan, la luz que no se enciende, las formas que me iluminan, el reloj que me persigue, el temblor que me acompaña, el humo que apacigua la prisa que me acojona; que me demuestra el viaje de mi vida.
Así, la realidad, el reflejo de lo real sobre mí, mirar adentro ver afuera y viceversa. Ser o ser, existir y ser. Una piedra no es igual para todos pero es una piedra. Existe y no, como una pistola en las manos de un bebé. ¿El límite, dónde?. En el horizonte, en la humedad, en la sombra, en su contorno, en lo espiritual, sensual, amorfo, ideal e irremediablementeirreal e inquietanteiutilafixiarse nél.
EL OFICIO DE ESCRIBIDOR
aunque me avergüenza
me da gran poder
que la gente me descubra
con el cuaderno y el bolígrafo
porque lo primero que se pueden imaginar de ti
es que: tienes una idea.
- o que eres un idiota Tio Tom, que quieres huir
de qué
- de ti, para poder retroalimentarte de lo externo
ah
- pequeña nube
EL VIAJE
Un río de aguas turbulentas y remansos. Un ida y vuelta que se mueve en la frontera del aire y la tierra. Pájaros y peces pululan indeterminadamente en la parábola geométrica total. Los animales acuáticos unas veces devoran las preces que dejan las maquinas voladoras. Un rayo sobre un tren encuentra el limite que lo absorbe. Es el tiempo comprimido con formato sideral.
Odio la música ambiental, pero en este caso tenía su gracia. El adagio de Albinoni en un tren de cercanías, va poca gente, la luz del sol que se pierde en el horizonte se solidifica en el cristal de la ventana donde una mosca tenaz se estampa continuamente, en el otro extremo del vagón unos adolescentes vociferan su instinto animal, cerca de mi una señora de rostro dulce y seguro se dirige a mí con solo estas palabras: “no está hecha la miel para la boca del asno”.
ESCRIBIR
Me cuesta mucho escribir en los bares en los que todo el mundo escribe. Generalmente mi circunstancia la encuentro mejor desde la soledad y en una sola página. Muchas de las de estos cuadernos han sido dibujadas o escritas al borde de los ríos, al lado de los mares, en estaciones, en trenes, en habitaciones de hotel, en los bancos de los parques, en los de los andenes. La palabra siempre acecha. Muchas de estas páginas, son ejercicios de impotencia sobre aconteceres anecdóticos.
Algunas veces no me siento cómodo con mi escritura. Me cuesta enlazar las palabras. Los cambios de animo que intento reflejar con textos cortos obedece muchas veces a la propia negatividad de sujetar el bolígrafo. No digamos cuando tengo que amortiguar los movimientos del tren. Aunque procuro abandonar los caminos para explorar el bucle de retroalimentación, no me olvido del río principal, porque como en los fractales, en cada bifurcación son mas cortos y delgados, y de ellos dependo para ser creado y creativo a la vez en el fractal de tiempo que me pertenece.
Creo que las prosas futuras deberán de ser de poca extensión para aliviar al multiplicado hombre robótico, el engaño será menor.
No me gusta fechar las hojas, ¿para qué?, para escribir un solo libro en tu vida, un puto libro entre los millones que existen y que el sol dejará de conservar un día.
¿Estaré escribiendo sólo desde y para mi?. Seguramente igual que en la pintura trato de descubrir las apariciones espontaneas y mantenerlas. ¡Al fin y al cabo soy una hoja que un día será devorada por una oruga de su mismo color.
FERIANTE
Recuerdo como fuimos engañados por un feriante de tómbola mi hija que todavía era una niña y yo. Los dos, no lo olvidaremos en la vida, pues fue un gran mazazo, rechazamos una minicadena musical por una papelera con tapa y con un balón desinflado dentro. Creo que fue una gran lección para ambos pero para mi hija más, yo tenía callo ya de algunos mazazos de la vida. Resulta que ese balón sirvió para realizar parte de una obra (jugadadá) que fue seleccionada en una bienal y fue expuesta en el museo de Albacete. ¿Quién engañó a quién?.
FRIEDRICH
Friedrich. Santa Teresa plotina
Ahogándose recorrió el pasillo para golpear el interior de la puerta de su casa. Después volvió y se sentó. Escuchó llamar. Miles Davis puso su granito de arena. Alguien llamaba a la puerta. Sentado, escuchó el ruido de la linterna del firmamento y miró arriba, era la cúpula del cerebro atravesada por un billón de árboles fosforescentes. El cordón umbilical del tiempo lo sostenía en pasmosa levedad. No creyó y creó. Las tramas de arboles se desvanecieron en una página gris. En la niebla se perdió. Llamaban. Volvió a correr el pasillo y abrió la puerta. Es lo último que se de él.
Dicen que quien llamó a su puerta era el mismo Nietzche y añaden que la vecina escuchó que éste le contó: como un día, conforme iba saliendo del agua en la playa, notó que aún andando para salir y aunque se acercaba a la orilla cada vez con más dificultad, el nivel del agua sobre su cuerpo no descendía, siempre era el mismo. Miró hacia abajo y vio como su sombra se movía a su antojo en el fondo brillante de la arena, siguió hasta la orilla con un esfuerzo sobrehumano. Cuando llegó al limite del agua observó que había perdido su sombra.
FÚTBOL
El fútbol del fútbol, ese virus pegajoso.
Para comunicarme con el barbero: fútbol, con los vecinos: fútbol, con los compañeros: fútbol, con las compañeras: fútbol, con los medios: fútbol. Para descomunicarme: mierda, fútbol. Las masas de este Tiempo vacunan el desarraigo existencial en escenarios telaraña donde unos sex-simbol engominados se disputan una pelota de aire comprimio que no se ve. Alrededor y en círculos magnéticos de genero fálico millones de millones producen mitos tan falsos como el dinero que los mueve. Grandes grupos de personas equilibran su subconsciente con la amplificación del Otro. Rebaños salvajes conducidos por perros pastores que son anestesiados con gránulos de identidad de colores chillones.
¿Cómo se puede llorar por el escalafón de un equipo en la liga y no hacerlo viendo cualquiera de las imágenes diarias de podredumbre que atraviesan el alma?. ¡Es que, para esto hay que ser hombres!
HORROR VACUI
Mi horror vacui no es una pagina en blanco o un lienzo recién preparado, es el pánico de estar lleno –que no se confunda con la plenitud-. La ventaja de estar seco es que nunca podrás reventar. El que revienta llena de heces todo su alrededor, entrañas que alimentan egos insatisfechos de la miseria que solo el arte puede tener. Mientras existan espacios vacíos, estos se podrán llenar incluso de su misma vacuidad, de su mismo silencio. Cualquier acontecimiento cabe, aun siendo el mínimal más sublime, cualquier densidad de espacio.
El vacío tiene alma como la tiene el silencio. Como expresar con palabras el silencio. Capturando el alma que surge de la contemplación y el desasosiego. Es el mismo principio de acción-reacción de los sentidos y su multiplicidad con el cuerpo que los sostiene. En la poesía, el vacío es el escenario del tiempo que abarca una duración, un parpadeo con progreso que lo dota de cuerpo, también de alma.
La niebla era intensa, pero no era de agua, era de luz del tiempo. Era el amanecer, la calle larga resultaba ciega, la luz sin fuerza y negra se expandía hasta la tierra, el suelo tembloroso, el horizonte plano, el limite ciego, sordo el sueño. Pero yo andaba, me confundía en el gel del tiempo. Y ¡PUM!, vi las extrellas. Un árbol destruye un tabique nasal. Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Cuestión de limites.
INFANCIA
En mi casa, durante mi infancia, el único libro que había era el “libro de familia”. Suena a chiste, pero es cierto. También había dos enciclopedias de la escuela franquista. La televisión la veía dos horas a la semana, iba con mi padre –después de haberle dicho una tabla de multiplicar- a ver “el santo” a la tienda bar de “perindola”, allí compraba una gaseosa de litro que nos bebíamos mientras veíamos la película.
El cine era lo mejor, dos pesetas en el gallinero, para el nik del intermedio nunca alcanzaba.
¿sabes cual es el cuarto de las ratas? El almacén del serrín.
Tendría nueve años y una vez en la escuela me mandaron ayudar a descargar un camión de sacos de serrín. Acabé rendido pero tuvo de gratificante conocer que había detrás de aquella temida puerta y sentir el espacio que años atrás me habría hecho temblar de miedo. Allí me encontré un cuaderno que posteriormente perdí, pero que nunca he olvidado por los dibujos y fantasmas que contenía.
INOCENCIA
Al principio todo era inocencia.
Después para poder aprender,
siguió siéndola.
La zarpa rota de un tigre herido y hambriento deja sobre la arena un rastro que se desdibuja con las olas. El sonido del mar se funde con los alientos profundos del animal que enfila la línea blanca del limite de las olas para no perder el sentido que lo absorbe desde hace unos kilómetros. Olor a sangre. Se detiene, levanta la cabeza, sabe que está cerca.
Delante unos carroñeros negros y con alas han empezado la carne de una ballena joven varada y quemada viva por el sol. Primer plano de los dientes de la bestia que se separan a cámara lenta. Vida y muerte, inocentes como su creación.
El continente es el agua, el contenido la tierra.
JERONIMA
jeronima de la fuente:
a venerable madre Jerónima de la Fuente, hija de don Pedro García Yáñez y doña Catalina de la Fuente. Monja clarisa de Toledo y Albacete. Mujer emprendedora, austera y disciplinada en todos sus menesteres. Sordomuda por convicción e interés propio, alguna vez se la descubrió en soliloquios de éxtasis eximios y oratoria que de haber salido de las paredes de su congregación, el mismo Gregorio XV la hubiera anatematizado. A excepción del tiempo dedicado a la obligación con su Fe, el resto de sus obras era leer, ordenar y clasificar los libros de una muy abundante biblioteca proveniente del legado de don Clavijo Sansón Carrasco -caballero de los Espejos- hidalgo de extensa cultura que vivió sus últimos años como jardinero del convento y el cual enseñó, entre otras cualidades, a leer y a escribir a la novicia casi adolescente que era entonces la hermana Jerónima. De una rica vida intelectual, contemplativa y espiritual, por sus dotes dicen que fue la hermana menor de Santa Teresa de Jesús. Se interesó pronto por los textos de un profesor de la Universidad de Salamanca, Fray Luis de Leon, del que admiraba sobretodo su prosa, del carmelita Juan de Yepes -S. Juan de la Cruz- quedó fascinada entre otras por su rebeldía a la Inquisición. También tenía especial inclinación por los libros de caballerías en los que encontraba “la amenidad de los campos y sus gentes, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes, un puñado de aire, ...” sensaciones imprescindibles de regocijo para una vida de clausura. Sus obras jamás se publicaron, lo que he podido conocer es de un estilo anárquico y místico, con carácter multidisciplinar pero “de dulce andadura”, sin canon especifico de época pero de expresión moderna, su prosa incluso de carácter científico unida siempre a la lírica de sensaciones “táctiles” se entremezclan a veces y son un fantastico viaje al “exterior de lo interior”.
Por motivos de los que no caven pormenores, una persona anónima me ha hecho llegar una pequeña parte del tesoro que son los cuadernos que la madre Jerónima escribió durante la estancia en este convento, de los cuales he extraído las ideas y sus configuraciones esenciales para realizar la casi totalidad de las obras que aquí se exponen. Entiéndase lo arduo de la tarea por la disparidad en los contenidos y el tiempo que me separa. De todas formas me complace lo multidisciplinar de sus escritos que me ha proporcionado una gran libertad de argumentos para su interpretación. Haciendo hermenéutica de sus textos dicto algunos conceptos sugeridos de la amplitud de su saber: Se plantea casi permanentemente el misterio de la exterioridad y la otredad para dar una explicación ácrata pero acertada de las sensaciones ocultas que se muestran. La obra nace de la nada, no del artificio, como tal del silencio como forma de percibir las fronteras en un continuus que escapa a la razón y al conocimiento. Otorga al espacio un valor simbólico, a mi entender plantea, como algunos artistas posteriores lo harían, la primera fotografía conceptual y el enfrentamiento a ella. ¿no es silencio el espacio, y los planos atados que se funden?, le interesa Tiziano y Velazquez. El sentido de la visión está sobre los demás, “comer con los ojos”, muchas veces la visión abarca funciones que serían exclusivas de otros sentidos, el ojo piensa y se revela, es energía de crecimiento, traspasa lo finito para poder encontrar de nuevo lo infinito, seccionar y coser un caos para enfrentarse a él. Realiza todo un tratado sobre la luz y su complementaria la sombra que la entiende como fuerza de reacción para descubrir y atrapar la transcendencia que se manifiesta en umbrales y horizontes. La composición pura se deshace y derrite como se funde la cera. Todos estos conceptos los concibe vacíos si no se acompañan del percepto-afecto y viceversa, una característica presente en toda su poesía. Una introspección sobre el origen religioso del primer plano de la figura, la imagen mas antigua: el rostro y sus sombras. “Dichosos los ojos que te ven”, el acontecimiento como concepto, un acto umbilical con todo lo que le rodea y su muerte. Si en San Agustín el Tiempo es un río, aquí lo es: la corriente.
...en este convento llueve menos que en la realidad...
...aquí el agua es escasa y nos la trae un villano de alegre condición...
...la cosa mas pequeña es el mayor de los mundos...
...ata tu alma a los deseos y despierta al encantamiento...
...el gozo es el horizonte donde reposa la paz...
...de buen grado entregaría mi ser...
...el rostro habla, habla y habla...
...las monjas solo somos rostro y yo no hablo...
...la verdad está en los mundo nuevos...
...es honroso el ejercicio de huésped de lo natural...
...túvose muerto y guardó el rebaño...
...recoge el hato antes de salir a la espesura...
...no son maravedís la fortuna de los hombres...
...vio el llanto y lo consoló con razones...
...podría dejar de respirar y ser pez en la luz...
...ofreciera cuerpo y alma a los vientos...
...cual rostro interior...
caja negra blanca
tanta alma en poco cuerpo
que mía fe sin obra
pues sin ella trascendiendo
en el condado de la tiniebla
viviendo lo que encuentro
es el deseo cosa muerta
y vuelve el recio estruendo
el color a oscuras
tenga a bien quitarme
la ceguera sobre las cosas,
dijole el pensamiento al afecto.
este abrió los ojos para contestar
y dijo: mira,
da rostro a los que miraren,
haz lugar a la conciencia
para que quepa la desdicha,
amasa las tinieblas
y vela en el confín de la paz.
y que en la cima de tu plegaria
llueva la luz en tu intento
y encuentres la expresión
que de lo alto viene.
rostros de piedra o fundidos
siéndolo de una morada
habianles cobrado los años
los amaneceres de la obra
fuego y sol de los tiempos
laberintos de entrañas
horizonte y limbo de afectos
la superficie de las almas
imperios de la vista
que con mi alcance
al cara a cara de la figuras
dé con la noche transparente
reinos del espíritu
líbradme del rostro fiero
para que mi voluntad
de la tuya saliera
trama son las ramas
hebras que el cuchillo marca
y azorado se clava
hilos de desamparo
que ahogan el fulgor
descubren del mirar sin fin
descompuestos cabellos
en el divinal resplandor
conquistan la luz que exclama
vértigo de ascensión
nubes en fondo común
territorio clandestino
bolas de hierro en la nieve
que mil ojos en uno
como el firmamento
mi habitación es hueca
remolinos de aire corren surcando el agua
que será oír la música que en tanto suena
destierro de la melancolía que se libera al viento
adonde favoreciéndome el cielo remonto vuelo
y así, en pocos días verme reina de mi reino
LA MENTIRA
Algunos importantes dicen: no soy moderno, voy al margen. Decir esto, ya es ser moderno. Queramos o no, existe una realidad de la que hay que hacerse cargo sin sucumbir. Una realidad como piel del tiempo. La hermenéutica no siempre es decadencia, ya te puedes ir a Marte que seguirás conteniendo la gravedad de la Tierra.
Los granos de cebada que una cosechadora ha cagado junto con la paja germinan unas semanas después entre las cañas cortadas y forman regeros de paja cenizosa alfombrados por una banda de riza verde.
Está ya duro el alcacer para zampoñas.
Si mi querido Watson, la parábola del sembrador. ¿Y cual es?. No lo sé, solo sé que la verdad no existe, tampoco la mentira. Ya!
LAS EXPOSICIONES
Ultimamente las expo que veo me parecen flojas. Todo es demasiao moderno, saturao e insípido. Una coyunda de lenguajes a veces banales, otras exóticos pero sin jugo y las más, puros artificios. Y digo yo que alguna sustancia habrán de tener las obras, si no ¿para qué hablar?. La ironía y la extravagancia como acicates de modernidad ocupan demasiado espacio propio en la obra, las alegorías se presentan cerradas con pocos rasgos de difusan -dicese del elemento que por su simplicidad e inocencia ilumina el alma-, nos creemos demasiado listos. La fisicidad de la obra está absorbida por elementos arquitectónicos, hasta los más present-povera adornan el espacio casi sin autonomía, no hablemos de los present-minimal constructores de ciudaditas falopianaditas. La universalidad de los materiales y su cruzamiento ahogan su independencia. Se confunde el mestizaje con el apego. Después de Beuys ya todos somos artistas, de la universal locura a la locura universal. Si la forma del mundo es artística, esta también podría ser deprimente y no querer salir. Lo que hoy se nos presenta como arte en los circuitos habituales posiblemente esté encubriendo la escondida universalidad artizada que se esconde en la espesura del eclecticismo.
El reino de la electrónica, la comunicación y sus neonatas leyes están marcando un territorio de supermercado que ahoga un área en estado germinal, que está aun por llenar antes de que todos seamos de nuevo escarabajos televidentes que arrastran y se alimentan de las esferas virtuales que se ponen a rodar por la triple uve doble punto.
Pero en realidad que podemos hacer en este fin-siecle de la globalidad. El colmo del vaso de los mitos fluye desparramándose al compás del universo. La basura no reciclable que ha almacenado la propia vanguardia está ahogando los vertederos del sistema que la gestiona y la encierra en parcelas de poder -llamémosles Museos y Cias-. Los lenguajes de la pintura parecen caducos, aunque yo no me lo creo del todo, ¿qué le quedará al arte si pierde el privilegio de la pintura y la memoria que aprehende todo?, ¿qué nos queda?, ¿podría ser la humildad del trabajo?, ¿el proyecto del artificio?, ¿el sabor del oficio?, ¿el juego?, ¿El desasosiego?, ... ¿Podría que fueran todas y no se encontrasen cómodas en esta vorágine de información que nos arranca las entrañas a cada momento?.
El arte está tan infectado que todos los virus se han puesto de acuerdo y han adoptado la forma de un fractal en una universalidad que también les es propia.
Antes, las obras que realizaba las dejaba algún tiempo a la vista de cualquiera en un apartado del taller para que ese cualquiera pudiera interpretarlas. Ahora las empaqueto y almaceno como si del legado de un muerto se tratara. Creo que a la gente le importa tres rábanos lo que yo pueda estar haciendo. De los interesados en arte, a unos solo les importa lo que pueda ofrecer el artista sexualmente primero y sensualmente después, a los otros que le interesan las obras materiales como coleccionistas, mercantilistas, esnobs aburridos, ... todos compran con una tutela y no por placer. El arte es una radio en la que las emisoras son los comisarios, que por lo visto son los nuevos artistas.
Espero que mis obras puedan ser al menos carne para algún solsticio, por poco serán una falla.
LITERATURA
Si el realismo en pintura tiene mala prensa entre la avant-garde, no veo por que alguna literatura (igual que casi todo el cine) aguanta en el candelero con las mismas historias de siempre. Se han hecho novelas y películas de princesas, de caballeros, de soldados, de vaqueros, de malos, de buenos; de condados, de castillos, de ciudades, de familias, de la soledad, de catástrofes, de guerras; casi todas con guapos, con guapas. Parece como hacer footing, y dura y dura y dura. Estamos de acuerdo en que hay novelas y películas sublimes, pero empiezo a estar harto de historias tan idiotas. Pudiera ser que los grandes relatos sean dinosaurios tan pesados como inmovilistas y no nos atrevamos a moverlos por el temor a un terremoto. Estamos abocados a la multiplicidad, a lo fragmentario, a los cuentos. El sabor de lo pesado es rancio y desaparece en los remolinos de la multidisciplinaridad. En esta época de resúmenes fulgurantes, el modus vivendi condicionará el soporte escrito, el cual para sobrevivir deberá, primero: dejar ese ademán de superioridad y grandiosidad del que se alimenta una elite que viaja en apisonadora, y segundo: multiplicar sus genes. El reto-valor de una obra a veces se justifica equivocadamente por su tamaño.
No tener que decir escribiendo es una paradoja cojonuda, pero en exceso huele. Claro! Vivir de las pequeñas cosas o de las cosas pequeñas que es lo que se lleva, inteligencia emocional. Oscuro!
POR SAN JUAN
Regreso de una jornada de coger lentejas:
Un carro remolque y dos machos. Una culebra en el camino. Presagio. Un rayo, dos. La crin del Voluntario que tira del remolque es un largo erizo de agujas en donde se clavan los primeros gotazos de lluvia. Tres rayos, cuatro. El Castellano atado atrás, al tremolar del trueno da un tirón y rompe el ramal, salto por detrás para sujetarlo y vuelvo a subir al remolque. El pánico es común, dicen que las orejas de los mulos atraen a los rayos. Cinco, seis rayos secos. Fuerte viento y lluvia. Unos arcos de madera de haya domada y cañizo forrado por una lona negra pintada de gris es nuestro refugio que se mueve al albedrío del viento furioso y de un animal fuerte y asustado. Truenos con cántaros de agua. El bozo flagelador en una mano, los ramales en la otra, mi padre trata de sujetar al animal que corre campo a través tirando del remolque que lleva al resto de la familia y su ato. Siete rayos, el diluvio universal. Murmullo y ojos blancos de las mujeres, Santa Barbara presente. Garganta de luz intimatoria. Deposito de tinieblas. Sol bronco. El infierno en blanco. El sonido de una chispa que se graba para siempre. Sentidos remanentes de carne que no envejece. Acontecimiento.
PUERTAS
Señores diseñadores de puertas de cristal. No se puede olvidar a la hora de anunciar una puerta que las personas somos de diferentes tamaños. He visto como veinte accidentes en los que el niño o mayor se rompe las narices contra una puerta invisible.
Recuerdo como de niño, en las ferias, nos poníamos a la salida del laberinto de espejos para ver como se topaban justo antes de la salida en una trampa de cristal transparente.
Será que el mundo se convierte en un gran laberinto de reflexiones en el que siempre se ríen los mismos.
RAYA
Asistir al derrumbe es parcela de los que encuentran el camino de la supervivencia.
Una grieta en el asfalto de la calle era el presagio de toda su vida. Esa raya era uno de los relojes vitales de su memoria. La encontraba en los dos estados físico y virtual. Por las noches la línea acusaba el frío que la resquebrajaba en todo su recorrido. En los días de sol era un río de sombra dura. Cuando llegaba el agua con la que Catalina regaba la puerta de la calle, la línea desaparecía durante unos minutos para convertirse después en un deforme hilo de plata. La proximidad de granos de trigo que se perdían por los agujeros de los remolques la convertían en un desfiladero de hormigas hambrientas. Al microscopio se convertía en un brutal acantilado. Dos orillas de un mismo naciente, la luz. El calor del verano en aquella planicie le otorgaba un movimiento casi animalesco, una raya de limites asequibles e inabarcables a la vez, un dibujo cambiante de conglomerado artificial que se contrae y se desgarra, un rayo sin relámpago, un trueno mudo.
Un día de a 45 grados un camión muy cargado la aplastó y la cortó con una cenefa simétrica. Con el paso de las noches frías aquellas dos orillas del río de una rueda ardiente se volvieron a unir en la misma raya.
Raya que atraviesa el devenir. Acontecimiento.
REFLEJO
Si en el reflejo captamos una realidad, ¿en el espejismo recogemos el misterio?
Corría sin cesar y enloquecido entre la mies del campo amarillo brillante de Van Gogh. La tierra chapada en dorado. Los cuervos entre la tierra y el cielo. ¿Qué hubiera dicho Van Gogh de las cosechadoras? ¿Hubiera pintado entonces Kiefers, Scullys, Mondrians, incluso Haleys? ¡PARA QUE GRITAR TANTO! Solamente son franjas de rastrojo.
Entre las sendas de lárgalos las cañas largirutas y secas sostienen las espigas como una rama de zarza solitaria teje el espacio en un bosque de bambúes.
Si las ideas fluyen, fluyen también sus espejos. Nos estamos quemando con las migajas y nos aferramos a discursos maniqueos y grotescos.
RIO
Sabías que las lavanderas en la orilla de los ríos cuando se levantan se ponen de espaldas al agua para no marearse al mirar la corriente. ¿Será que me gusta marearme?. Soy un apasionado de escribir al lado de un río. Supongo que como yo, habrá mucha gente que escribe al aire libre. Me he encontrado mucha gente escribiendo en los bares, alguna en plazas y parques, nunca en el campo ni al lado de un río. Los verdes más bonitos siempre los encuentro en el interior del agua de los ríos, hay siempre una combinación con el azul que raramente encuentras en otro sitio. Otras veces la luz los convierte en remolinos plateados. Un río contiene una poesía entera. Te trasladas a su interior e imaginas el fluir de tus entrañas. La diferencia es que tu has adoptado la total verticalidad, él es primario en su gravedad, en su estado. Pero ha saber si no estará explicando mejor la formación de la vida entera. Podría resultar una redundancia de San Agustín, pero pensemos por un momento en un Universo descomunal y plano que fluye.
hache dos O que corre. ¿Sabéis como se lava un río?. En las crecidas unos entrantes de arboles tumbados pero aferrados a la orilla capturan todo tipo de porquería mayor que arrastra la corriente formando así alveolos residuales.
RIOS
Sabías que las lavanderas en la orilla de los ríos cuando se levantan se ponen de espaldas al agua para no marearse al mirar la corriente. ¿Será que me gusta marearme?. Soy un apasionado de escribir al lado de un río. Supongo que como yo, habrá mucha gente que escribe al aire libre. Me he encontrado mucha gente escribiendo en los bares, alguna en plazas y parques, nunca en el campo ni al lado de un río. Los verdes más bonitos siempre los encuentro en el interior del agua de los ríos, hay siempre una combinación con el azul que raramente encuentras en otro sitio. Otras veces la luz los convierte en remolinos plateados. Un río contiene una poesía entera. Te trasladas a su interior e imaginas el fluir de tus entrañas. La diferencia es que tu has adoptado la total verticalidad, él es primario en su gravedad, en su estado. Pero ha saber si no estará explicando mejor la formación de la vida entera. Podría resultar una redundancia de San Agustín, pero pensemos por un momento en un Universo descomunal y plano que fluye.
hache dos O que corre. ¿Sabéis como se lava un río?. En las crecidas unos entrantes de arboles tumbados pero aferrados a la orilla capturan todo tipo de porquería mayor que arrastra la corriente formando así alveolos residuales.
SER PADRE
Ser padre es algo de lo que nunca se tiene la total experiencia. Muchos padres al tratar el tema de la relación con los hijos comentan: “¡yo soy como un amigo para mis hijos!”. Y yo digo que aunque el hecho de la amistad goce de un crédito en la comunicación, me parece que se equivocan. Primero, un niño precisa conectar con sus amigos para poder desarrollarse en un constante equilibrio, precisamente son los compañeros de su edad los que de verdad pueden captar el color de sus pensamientos. Si tuviéramos que decidir los mayores los cuestionamientos que se plantea el cerebro de un niño adolescente por ejemplo, por muy psiquiatra que quisiéramos ser, en un índice elevado los volveríamos locos. No seamos ingenuos, aunque el jazz, el heavy, el rock, el pop, ... permanecen jóvenes para los oídos carrozas, no dejan por eso de ser galeras renqueantes disfrazadas con tintes electrónicos aclaradores. Cuando creemos dominarlo todo, estamos desarrollando un poder fascista que no se merece la carne de tu carne. Los volvemos idiotas de la conducta correcta y cuando despiertan desbocan en permanentes querolotodo y ricos de mitsubitses el fin de semana.
Desde que los ves nacer observas que son singularidades que has de alimentar respetando toda su intimidad, porque si algo han de ser es: ellos mismos. Cierto que hay libros y libros desde el emile, que sí, que ayudan sobre todo a encajar la concepción del mundo que te pueden plantear y poder ofrecerles unos valores desde tu perspectiva; pero creo que si algo podemos hacer y no le damos importancia es la tarea de ser creativos con ellos –nunca mejor dicho-, para ello solo hay que captar el momento y dotarlo de vida.
SUEÑO HUNDIDO
un pedazo de encéfalo estereotipado con chándal puede contener un archivo con un método de pesca subliminal, solo tiene un camino que por adyacente se encuentra hundido.
TANTO TANTO
El drama de la inmigración explica la España de la potsdemocracia.
No te dan escalofríos al pensar en las vidas que se quedan en el camino del paraíso.
Es posible aguantar tanto dolor. ¿Cómo?
Nos compramos algo para consumir nuestra pereza.
El mundo son varios mundos.
La energía conducida hacia la creatividad es darwiniano.
O
La creatividad ya ha conducido a la energía en un sentido u otro
O
El huevo y/o la gallina
En el perdón está la esencia del reconocimiento.puf
TELÉFONO
Suena el teléfono, dejo el libro abierto sobre el sillón. Descuelgo, ¡si!, me responde un silencio que al principio no entiendo. Pienso que se trata de una broma telefonil. Cinco minutos y no cuelgan. Escucho un buen rato, afino el oído “¡Santo Santo Santo¡” ¡se trata de una misa!, ¿una cabina de teléfono en una iglesia? ¡un móvil dentro de un bolso o bolsillo! ¡un bolso de tela o malla con más cacharros que golpean el teléfono cuando se mueve!. Dejo la misa, dejo el teléfono descolgado. Vuelvo a coger el libro, me pongo a leer: ...No sabía cuánto tiempo había transcurrido. Se quedó escuchando hasta que vino el mesonero a tironearle de la chaqueta: había llegado un mensajero para él. “¡Fuera!”, gritó K., sin dominarse, tal vez en dirección al teléfono. ...
Cojo el teléfono, “el pan nuestro de cada día dánosle hoy .... Vuelvo a leer ...habla Oswald. ¿Quién es?”, se oyó exclamar; era una voz severa, arrogante, con un pequeño defecto de articulación al hablar según le parecía a K.; defecto que intentaba superar acentuando aún el tono de severidad, para así compensarlo. K. no decidió darse a conocer: frente al teléfono estaba indefenso; el otro podía fulminarlo a gritos, colgar el receptor, y a K. se le cerraría entonces un camino de tal vez no escasa importancia. La vacilación de K. impacientó al hombre. “¿Quién es?” repitió. Y agregó: “me agradaría muchísimo que de allí no se telefoneara tanto; hace solo un instante que llamaron.”...
Paro de leer y pienso que acaba de manifestarseme el “señor agrimensor”.
Vuelvo a coger el teléfono, la misa continua.
Leo, ... La respuesta fue: “Ya sé. El eterno agrimensor. Sí, sí. ¿Y qué más? ¿cuál de los ayudantes?” ...
No puedo seguir leyendo, ¿qué está pasando? El bello se me eriza al encontrar dos realidades en una calidad común, mi ser. ¿Casualidad?. Esto es un misterio.
Cojo el teléfono, con los ojos en el libro. “ la paz del señor...” Me siento un liliputiense en el interior de un bolso. Empiezan a multiplicase las voces, ha debido de ser una misa familiar, escucho como se intercambian saludos con otros primos, tíos y amigos. Ahora se oye el ruido de la calle, ahora unas escaleras, siguen los saludos. “¡Viva los novios!” arroz, está claro es una boda, más saludos, “...¡Que alta está la niña! ¡Mira tu hermana, que guapa estás!, ¿y Pedro?...”. El arroz rechina al pisarlo, se despiden de otros. Son un matrimonio con una niña que se llama Claudia, la señora porta el bolso en el que me encuentro ahora mismo. Andan, sonido de coches, creo que está lloviendo. Ahora solo escucho los tacones de la señora, desciende una escalera, una mano penetra el bolso, me roza cuando cogen a mis compañeras de viaje –unas llaves que venían golpeándome desde que inicié este periplo y que tenían a bien indicarme todos los movimientos de esta señora -, ¿estoy en una casa?. Abre la puerta de un coche, estoy en un garaje,. Pienso “ahora mirará el teléfono y estaremos a solas”. Inútil. Casi una hora de teléfono, se quedará sin batería y nadie me habrá descubierto, o tal vez todo esto sea a propósito. ¡Con qué intención!. Coge unos abrigos o unos paraguas, cierra la puerta, pasos solitarios de aparcamiento, de nuevo con mis llaves, sube la escalera. Pasos y coches. Las voces van y vienen, está lloviendo, las motos hacen interferencias. El marido “mira esa lampara ... podría ... mira ese jersey”. Abandono, no soporto ir de compras, menos todavía por teléfono. Debería gritar, tal vez la niña que estaría a la misma altura que el bolso de su mamá me oiría. Silbo inútilmente.
Vuelvo a El Castillo: ... K., prestando atención a la sonoridad de la voz, casi pasó por alto la pregunta: “¿Qué quieres?” lo que más le hubiera gustado entonces era colgar inmediatamente el receptor. Ya nada podía esperar de esa conversación. Sólo forzadamente atinó a preguntar todavía, aprisa: “¿Cuándo puede ir al castillo mi patrón?” “Nunca”, fue la respuesta. “Bien”, dijo K., y colgó el auricular. ...
Esto les va ha costar una pasta, ¿cómo se ha producido este caos?, ¿habrá sido la niña que ha manipulado el teléfono?, no, su madre no se lo dejaría para jugar en misa, ¿algún objeto ha golpeado una tecla y ha hecho la llamada?, esto es difícil, puede que sea intencionado, esto no acabará aquí.
Vuelvo a castigar la oreja con el auricular: pasos, el aparcamiento, son los pasos de tres personas, mi familia por horas. El coche. Ahora es cuando se darán cuenta de mí. Pues no. Estoy en un sitio que lo oigo todo perfectamente. ¿Lo habrán puesto para que lo escuche mejor?. Conduce la señora -debería de llamarla mejor, ¡mamá! o mi venus, no he logrado entender su nombre, o nadie lo ha dicho-. Se oyen unos pitidos. ¡Ya está!, la pila que se está acabando. “Iremos por Via Augusta que habrá menos tráfico” “como quieras” –marido mujer típicamente aburridos-. El marido padre intenta una conversación con la niña: ¿te lo has pasado bien?, los duretes de la avia, ... Ahora se dirige a la conductora, “¿por qué vas por -creo que- Via Augusta-?”. Ella contesta: “¡no se!, se me ha antojado, es igual”. Parece ser que para ir a su casa existen varios caminos. “Pero es una tontería” increpa él. “No está mal una tontería de vez en cuando, ¿no crees?”, replica ella. Esto me huele mal, tal vez se haya dirigido a mí. Después la conversación, que cómo estaba fulano y mingana. Seguían sin acordarse de mí. Pero yo estaba presente a través de un micrófono, unos cables y unas ondas. Aparcan el coche en el exterior, saludan a un vecino, abren una puerta, pasos, otra puerta sin llave, un ascensor, arranca, ascienden unos segundos después se corta la comunicación.
...¿Quién eres tú”, preguntó K. “me llaman Barnabás”, dijo: “soy un mensajero ..
Yo diría que fueron dos horas de comunicación. Todavía no he recibido ningún remite del acontecimiento.
Este mundo de las nuevas comunicaciones nos prepara verdaderas sorpresas. Las obras no habrá que realizarlas, se harán ellas mismas, se clonarán como fractáles veloces en la casa del tiempo.
TEMULENTO LÚCÍDO
A veces me siento ajeno a las tareas de este mundo. Siento los ciclos de la Naturaleza el día después de la tempestad. Soy tan fugaz. Noto que no siento.
–Horterada.
Puede ser ambigüedad, pero cuando el devenir se aposenta en las entrañas y tratas de enriquecerlo, unas fuerzas inmateriales bloquean una realidad que se desvanece conforme vas dando vida al porvenir. ¿Cómo explicar en términos llanos, la aureola y la libídine del hecho creador? ¿Con metáforas? ¿Con modernas alegorías? Aún así, existe el riesgo de realizar la parábola de una realidad que no le corresponde.
--Mierda de pedantería.
El arte no se oye, son las entrañas las que gritan. Quiero ser insumiso de la razón para hacer una plática del desconocimiento. Inmerso en la crisis de la batalla, en las arenas movedizas de la memoria, hurgo en la inmaterialidad para encontrar la sinusoide del tiempo y encuentro la muchedumbre y planitud convexa del silencio. Mierda de pedantería.
Una vez me encontré con Sam, un pescador que se preguntaba que sería eso de ser artista. Varios meses después lo encontré una mañana en la playa, de espaldas al sol de Mayo, esperando que su sombra llenara una silueta que previamente había dibujado sobre la arena. Me advirtió para que no fotografiara nada. En posteriores viajes alternos a este lugar observé que salía en su pequeña barca, casi siempre cuando más alto estaba el sol, y en plena línea recta remaba hasta que las fuerzas le abandonaban. Una vez desde el espigón descubrí como ataba un salvavidas y un ancla, los arrojaba uno a cada lado y gritaba como Tarzan. Era saludable encontrarlo en acciones y recurrencias absurdas. Todos los vecinos que me hablaban de él, lo significaban como el majara desaparecido. - Así, tú eras el tipo raro que tomaba cañas con él. En una borrachera me explicó cómo había conocido a la muerte, cómo lo último que recordaba era que había gritado maaaaaa, cómo intentaba hablar con ella, y cómo una vez se quedó ensimismado con los reflejos de la luz en el agua hasta que descubrió el vaivén de la luna y las estrellas que lo hipnotizaron para siempre. Después desapareció y yo jamás he podido olvidar aquella deforme silueta negra sobre la arena, tampoco aquel grito distante y dislocado que ahora puedo escuchar.
TRENES
Quiero atreverme a escribir breves historias que sirvan de botón de muestra para que el lector curioso se forme una idea de lo que llega a acontecer en las tripas de un tren.
Cuentos y películas de viajeros, unas vulgares y tópicas, otras genuinas, crónicas de viaje en el libro de mi vida. Unas más duras, otras menos, pero todas las historias que surgen en un tren tienen el ingrediente común de la sinceridad de la calle. Las hay -introduciré al castellano algunos errores lingüísticos que debería apuntar la Real Academia y que nos atañe tanto como el espaninglis, permítaseme pues no utilizar letra cursiva para palabras que por su semántica obligan a la sinceridad y al naturalismo.- : de moros, de chinos, de gitanos, de gabachos, de italianos, de catalanes, de madrileños, de polizones, de yonkis, de punkis, de pikas, de guiris, de portugueses, de discotequeros, de gitanos, de locos, de playeros, de viudas, de insersos, de minusvalidos, de sordomudos, de ciegos, de perros, de loros, de borrachos, de navajeros, de cantaores, de bailarinas, de presos, de expreseros, de intercyteros, de talgeros, de camioneros, de borrachos, de legionarios, de policías, de suicidas, de fumadores, de no fumadores, de enamorados, de boleros, ...
De moros, de los sin papeles, he vivido muchas.
Una: tres moros mafiosos que con narcóticos en un refresco y después con un ligero disfraz obtenían suculentos beneficios robando el dinero a paisanos suyos que llevaban el dinero del trabajo de varios meses en la France; los descubrí porque se me repitió la misma entramada historia.
Dos: seis moros s.p. –sin papeles- roban diez mil pesetas a dos chinos de maletín y maletón. Me dolió la faena que me hicieron y quise enmendarla como autoridad del tren. La interprete de todo el juicio era una simpática señorita madura que poseía todos los encantos de mi Srta Messeguer - profesora de mi adolescencia -. Los moros hablaban francés, los chinos little de english y yo castellano. Los moros muertos de hambre que no querían entender, los chinos gordos no querían problemas, la señorita Messeger se afanaba amablemente a traducirnos todo lo que allí se estaba hablando Me podría extender demasiado y ahora me duele que posiblemente hice de juez con la finalidad de conocer todos los detalles de aquella epopeya. Varios mundos a la vez.
Tres: cinco moros asaltaron sigilosamente todos los coches de literas mientras cenábamos. Al final creo que fueron más, dos de ellos muy peligrosos, uno llegó a justificarse conmigo diciendo que si robaba a los ricos iba a la cárcel, por eso venía al tren a robar a los “pobres”.
Cuatro: dos moros solos hambrientos los devolvían de Cerbere a Portbou. Una noche fría, -vamos! como un cuento de Navidad-. Los alimenté con los desperdicios –no por malos, sino por ser comida excedente de las llenas barrigas de los españoles-.
Podría: por lo menos otras veinte o treinta de “moros”. Son marginados , lo cierto es que hay un tanto por ciento que destacan por la forma de ganarse la vida y yo desgraciadamente trabajo muy cerca de estos.
-¡viene algún negro en el tren!.- policía -sobran las palabras-.
Una noche un portugués borracho se daba golpes con la cabeza en la mesa, el camarero acude a quitarle la lata que tenía agarrada para que no se diera con ella en la cara. Este le tiró un bocado fuerte en la mano al camarero. Al día siguiente lo primero que pidió para desayunar fue un café y un coñac, no se acordaba de nada de la noche pasada.
He vivido escenas de accidentes, de suicidas y de arrollamientos, algunas paradójicamente alegres, otras muy tristes y desagradables. He visto la cara de los maquinistas después del irreparable accidente y siempre he encontrado en su rostro el mismo color blanquecino del dolor y de la muerte.
Una. El maquinista descubre a tiempo al suicida. Baja del tren y le pega una inmensa ostia.
Dos. Una chica a las ocho de la mañana se había arrojado al tren. Es un suceso que siempre procuro no trasmitir a los viajeros, pero irremediablemente en la mayoría de los casos se enteran rápidamente, los españoles somos más noticiosos que curiosos. Casi todas las caras que vi mostraron la preocupación por llegar tarde al trabajo, algunas llegaron a increparme por el retraso, muy pocas reflejaron el dolor por aquella chica hecha añicos a metro y medio de sus relucientes zapatos de oficinistas y dependientes de la ciudad.
Tres. Un abuelo que cruzaba las vías para no perder el tren es arrollado por un tren directo que no paraba en aquella estación. ¿Nunca os han hablado de cómo huelen las entrañas?. Pues es para arquear y echarlas.
Cuatro. Un chico aparece de repente desde unas cañas, el tren es una unidad de dos pisos a ciento cuarenta. Para vomitar.
Cinco. El maquinista avisado de la proximidad de un anciano en una curva. Va despacio hasta donde se encontraba de pie con el garrote y de espaldas. El abuelo que no se apercibió del tren hasta que se encontró la cara del maquinista delante de él. La cara de este anciano ni el mejor actor y cámara juntos podrían interpretarla acertadamente.
Seis. Los maquinistas observan un bulto en la caja de la vía debajo de un puente metálico, frenan, -un tren no se frena como un coche, esto es hierro sobre hierro y no hay Michelin que valga-. Irremediablemente el tren lo rebasa. El bulto queda justo a unos metros de la cola del tren, bulto que resulta ser el cadáver de un hombre de unos sesenta años con las piernas fracturadas que aparentemente había saltado o lo habían tirado desde el puente. Al parar el tren, allí tumbado muy cerca de la cola se le aparece a un viajero que estaba fumando un cigarro en la última plataforma y miraba las vías pasar alegremente.
Siete. pum
En cercanias:
Del extrarradio de Barcelona, trenes de cercanías llenos de gentes de olores diferentes y colores estándares que cambian según la hora del día. Gente apresurada entre los que destacan verdaderos clubes –por coincidir de lunes a viernes en el mismo tren- de viajeros con cabecilla y mala folla, que descargan su adrenalina con el interventor de turno, sobre todo si se retrasa el tren.
Trabajar los sábados era una ruina. Imagínense profesores de alumnos de dieciséis a veinte años de edad. Una persona para controlar a cuatrocientos niños empapados de alcohol de garrafa, de pastillas blancas con nombre de coche, de porros, de farlopa, de biberones, de chinos, los más pobres de pegamento. Jóvenes de todas las clases -según la discoteca que vaciara el tren y a donde los llevara-, algunos muy violentos -palabra muy de moda-, pudientes de dos días y con una energía tremenda.
En los limites de desenfreno y alucine violento, algunos jóvenes han muerto por hacer verdaderas barbaridades, como la hazaña de subirse por el tren hasta la catenaria y morir abrasado, por ejemplo. O sacar el cuerpo por la ventana con el tren a ciento por hora ... Son carne de cañón.
Treinta jóvenes satélites rompieron todos los cristales de un coche desde dentro, supongo que a patadas, por suerte yo no estaba allí, pude encerrarme en la cabina del maquinista.
Mil adolescentes, pongamos que veinte borrachos y cien muy borrachos. ¡Pa que te voy a contar!. Punto. Y dos mil, punto y coma.
Cinco niños de la pobredumbre. Me piden que los lleve. Los siento a mi lado. Era muy triste observar como muy descaradamente aspiraban pegamento e intentaban cogerme el dinero de la cartera. El mayor no tendría los doce años, con padres y huérfanos, que paradoja.
Una familia playera de domingo por la mañana en el andén. El que se supone el padre; porque no habría una puerta, que no tenía porqué abrirse, rompe con la sombrilla los cristales de las ventanas. Dentro del tren una familia gitana, la niña herida por los cristales, la madre decía “si yo fuera hombre le cortaba los huevos”, el padre que baja y busca una piedra entre el balasto, el otro se cubre con la sombrilla al mismo tiempo que es arrastrado por la mujer y la hija que no paraban de llorar y suplicar por su padre. Las mujeres todas lloraban, los hombres gritaban, menos el esquizofrénico de la sombrilla que callaba.
Es curioso como todos los que han abandonado su coche o camión averiado van al tren sin un duro y con la cara sudorosa de un fugitivo.
Un lorailo frances me dice. “semamorio mua vuatir”.
Textuales:
Una señora mayor pregunta:
¿si me muero durante el viaje, qué pasa con el dinero del billete?
Respuesta del colega: Tranquila señora, le hacemos una transferencia al otro mundo, o un giro, o un fax en color, como usted desee.
Un loro en primera clase:
¿Esto es primera?
-si, ¿por qué?
Por la gente que va.
Un andalú gracioso:
No tendría una mantita –hacia cuarenta grados de temperatura-.
- ¡Señor corregidor (dirigiéndoseme a mi) hace mucho frio en este vagon.
(viajero) Oiga, se pueden traer animales aquí (un departamento de cuatro camas, plena canícula)
- (conductor) Según que animal. Animales hay muchos.
Necesitaría hielo. Se trata de un pingüino.
- Si trae usted el pingüino y llega vivo a destino le doy dos mil pesetas.
Una guiri practicando castellano:
Un cigarro -le doy un winston-.
Uan más fuerte –quería decir más suave-.
Viajeros al Viña rock de Villarrobledo:
Les digo con ironía, “a la vendimia eh!” –por los porros que fumaban-.
Una guiri nacionalizada de unos cincuenta años muy extrañada se creía que iban a vendimiar de verdad al oír mis palabras. Ja, ja, ja.
De perros, muchisimas.
Un gitano tiró al animal por la ventana cuando se enteró de lo que costaba llevarlo. Un perro escondido es chafado al bajar una cama. ¿Porqué los perros abandonados acuden tanto a las estaciones?. He visto perros ambulantes como verdaderos polizones.
De locos, por ejemplo:
Mescapao de Baracaldo
Pabaracaldo voy
Mire que yo hablo cristiano
Zi, un ezpañol zoy
Macentrabajar adentro
Pabaracaldo voy
Que dio oz guarde a loz cuatro
Sin saber que zois tre
Dejenme hasta Zaragoza
Me tiras en Monzón
Mescapaodebaracaldo
Donde me dan de comer
De presidiarios algunas.
De maletas y equipajes bastantes.
Una señora se baja unas maletas, las suyas quedaron en el tren.
De perdidos en un tren
Un viajero de Badajoz arranca un piloto para intentar abrir la puerta del sevicio.
De WCs.
Un claustrofóbico que no podía abrir. Hubo que romper la rejilla para sacarlo.
Una guiri dentro grita que no puede salir, unos gamberros que la oyen se mofan de ella por la entonación de su castellano.
Unos portugueses recién casaos en viaje de novios. Él, cincuenta años, sordomudo, ella treinta y cinco, ambos de muy pocas luces. Él, encerrado en el WC sin poder abrir, ella afuera con un gran hipo llamándolo y llorando. Se gritaban como si estuvieran a kilómetros.
Una pareja de sordomudos jodiendo en el WC, afuera llamaban y preguntaban si había alguien. Creyendo que no había nadie abre el interventor la puerta, como estaban los dos de espaldas no se percataron hasta que el sordomudo sintió que le tocaban por detrás.
He visto cosas tiradas en la taza, pero nunca podría imaginar lo que vi: una muñeca barbie atravesada entre una gran mierda (levantadas las manos como pidiendo auxilio).
De músicas también.
Un tren de currantes, las seis de la mañana, la música automática del bolero de rabel rayado y a un volumen considerable. Bestial. Heavy.
La hora de la comida, a unos jóvenes con un casete con música a elevado volumen se les une un lorailo agresivo lleno de tatuajes y colgao a tope. Un viajero harto de aguantarlo se lía a hostias con él. Demasiao, hubo el brillar de los aceros y todo.
Polizón escondido en el maletero del departamento de literas, escucha la conversación de dos literitas que contaban aventuras de polizones.
Bailarina jubilada de ojazos negros a la que han robado al subir al tren para explicarme lo sucedido me cuenta su vida con una gran actuación.
Viajera correctísima que entiende y tiene asumido que le puedan robar. ¿tendría mucho dinero o estaría al borde de un ataque?
Una bolsa con tres millones de pesetas hizo tres viajes de ida y vuelta entre Mataró y el aeropuerto.
Un viajero baja en Vilasar y se deja un maletín, cuando llegamos a Mataró estaba en el anden justo al lado de la puerta del tren por la que unos minutos antes había bajado.
Policía borracho del real madrid se pasa un montón con viajeros en el bar. Yo acojonao porque pensaba en la pistola que estos los polis no abandonan casi nunca. Varias semanas después lo vi y me pidió perdón.
De enamorados, algunas.
Un chico de veinticinco años a punto de salir el tren, buscando los vagones de Gijón. Un regalo en la mano para una chica. Sale el tren, no se baja. Buscando a la chica, no la encuentra. Viene a pagarme un billete a la primera estación. Me cuenta la historia, amores y desamores, coches y policías, pulsera y cumpleaños. Me pedía sin querer complicidad en el asunto. Una hora en un tren puede ser una vida entera.
Se presenta un viajero con billete de fecha para el día siguiente. Es la primera vez que en un caso de error de fecha el viajero se ha puesto contento, más su pareja que estaba despidiéndolo en el anden apurando el último cigarro juntos.
He notado que los choferes de autobuses y camioneros, cuando viajan en tren establecen de primeras una comunicación con tintes de compañero de trabajo. Son los últimos en irse del coche bar, algunos te cuentan verdaderas películas. Cuento el resumido guión de una: En una calle con el camión a veinte por hora, se abre la puerta de un coche aparcado, arranca la puerta de cuajo, una chica que acababa de aparcar, ... , llevan cinco años acostándose juntos.
Un joven minusválido asiduo muy parlante. Lo he de llevar tomado desde su asiento hasta la silla de ruedas que está en la plataforma. “los de Benicarló, el mejor una cerilla por ...” “los catalanes, el mejor colgao ...” Mi compañero que está detrás de la silla para ayudarme a bajarlo es catalán, me mira, hace un mimo futbolístico. Pensé en el huevo de Hitler.
De viajeros plomos, bastantes.
Un conductor de coches-cama (para quitarse pesados) se hace el loco con gestos instintivos, los viajeros no le dan problema en todo el viaje, al contrario, huyen de él.
De borrachos, muchisimas.
Marco, escena: coche bar restaurante, tren expreso Gibralfaro, a las dos de la mañana. C, el camarero andalú. K, el joven dificil de conocer y con bastantes cervezas.
C: ¡ Zi quieren la urtima !
K: ¡ No me vengas ahora con prisas ¡ Joér.
C: Le repito que zi quieren la úrtima. Zon horas de zerrá.
K con un coraje muy extraño que no era ni el de un borracho amenaza a C. Se arma la marimorena. Que te doy que me das, que no se dan. Llega el tren al destino de K. K es recibido por un abuelo, seguramente su padre, que lo recibe con un fuerte abrazo. Intuyo la muerte de un familiar querido de K.
Un militar, posiblemente lejía de baja graduación jubilado, bastante loco y un fuerte olor a podrido. Sube y ya está en el bar, se pone ciego y va pagando. Luego a deshora pide una comida que apenas prueba, después no quiere pagarla y lleva dinero, pero arma la bronca. Ya he tenido que bajarlo una vez con la policía. Hace viajes de mil kilómetros (Barcelona – Sevilla) de ida y vuelta para estar ocho minutos en Sevilla.
De vendedores y mangantes
De yonquis he tenido muchas.
Pocas de yonquis ricos. Estos bajan y suben con coches de muchos caballos.
Un yonqui moribundo en un WC. Expreso a Bilbao. –Tio me estoy muriendo, déjame.
Una yonqui, de treinta años aproximadamente. Un frasco de tranquimasin vacío en sus pies. Fumando. En una silla de ruedas. Muy hecha polvo. “estoy sola mire”. Cambio a unos viajeros de asiento para llevarla a los dos primeros. Fumando. Bronca psicológica. Llorando. No para de echarme la mano. Me manda por una cerveza. Fumando. Le traigo, le llevo. Fumando. Aquel día descubrí como es el carácter de una persona que ha perdido hasta el silencio.
Un yonqui se fue a esconder debajo de los asientos del departamento de servicio, me di cuenta después de un cuarto de hora de estar dentro.
Generalmente los que son más carne de cañón, los más pobres, los más débiles; te muestran una herida liada alrededor en demasía con una venda sucia, lloran sin lagrimas con amargos sollozos, su condición física ya no les deja ni ser violentos, son esqueletos andantes, encorvados en un ritual de retroceso fetal, sus mentiras se las creen más que tu. Se mueven rápidos y se mueven con desespero. ¿Si usted no pudiera dormir nunca? por ejemplo ¿qué haría?. Es terrible, esta gente necesita más ayuda que muchos hospitalizados y solo reciben palos por todos los sitios.
Me ha contado un chiste una señora de unos setenta años con una alegría de vivir que me daba escalofrío.
El chiste: unañiñadelasdahora mumodelna quele ise a su mare que se va a viví su via ... -mímica superior- ... estaba ensu apaltamento, , , se ducha, se pone una toalla ansí ... saasoma a la terraza, saasoma ansi, se le sale el nuo de la toalla, con lo que pesa la toalla, cataplún, al cubo la basura, ansí la ñiña como una lechuga en el cubo la basura –hace el gesto en un asiento-, -se pasea por el pasillo- pasa un cura mira, sacerca, vuelve, sacerca y dise “yo diría queste çhoçhito no está patiral lo a la basura”.
Medio vagón reía a carcajada limpia. Ya conozco a varias de estas mujeres andaluzas, son unas verdaderas artistas del humor, to echas palante, con la cara darrugas y la gruesa raya negra bordeando sus ojos pequeños y enrrojecidos. Aunque no lo haga, se merecen un polvo.
He visto a mucha gente leyendo libros en el tren pero solo a una persona leyendo continuamente. Una chica joven, cuando me acerqué no me miró, con los ojos pegados al libro estiró la mano al bolso, sacó el billete y lo puso delante de mis narices. La vi fumando en la plataforma, leyendo; en el bar, leyendo. Estoy seguro que en todo el viaje no miró a unos solos ojos. Puedo entender su filosofía, a mí también me gusta leer, pero se puede aspirar a algo más que a eso. ¿No sería una tomadura de pelo?
Hay personas a las que he tenido que ayudar, después con la mirada me lo han agradecido y algunas me han espetado esque notengoanadie. El alma se te revienta y sus restos los absorbe la tierra que firma la historia de los humanoides.
Una de racismo.
Escena en el expreso: un departamento con ocho personas, una de ellas moro flacucho de unos cincuenta años, tres una pareja joven gitana con un niño, un guardia civil jubilado y tres más que no entraron demasiado en el espectáculo. El moro descalzo, los gitanos enfrente de él y el jubilado cinco horas en el pasillo. Cada vez que paso he de referirles el derecho de toda persona ha utilizar su asiento siempre que no cause molestias a los demás -el moro no olía mal-. Conclusión: el jubilado que en sus tiempos “por la ventana”, el gitano llegó incluso a agredir al indefenso árabe y la gitana que no le pegara porque estaba el niño. Marchó el moro, lo llevé al único asiento que quedaba libre y que estaba roto, no tenía cabezal.
Putones verbeneros en el bar. Womitona en la puerta.
2004 – un tren TALGO con 40 años:
-¿cómo puedo echar el respaldo hacia delante?
Yo le señalo la palanca con una mano, mientras con la otra agarro el respaldo. Cuando ella acciona la palanca yo estiro tan fuerte del respaldo que le hago botar un palmo.
No ha vuelto a tocar la palanca en todo el viaje por temor a salir despedida del asiento, creyendo en la fuerza de tal automatismo.
Observo que existen personas de condición fatalista. Te montan un fregao por menos de na. Te dejan la ultima alternativa, avisar a la policía. Por lo común son unas broncas inútiles. Después te enteras de que o tienen antecedentes o están en búsqueda y captura. Un dato singular es que siempre han sido hombres y jóvenes. Los mayores y las mujeres son más espabilados. Estos jóvenes están tan quemados que son como amianto para fuego.
Ultimamente las aventuras en el tren tienen un cariz de arrogantez y tontería supremas: “¡me puede usted traer...”, “¡hace muchisimo frío! -mostrando una piel cara de animal -“, “¡esto no parece que sea talgo!”, “¡la culpa de que yo no lleve billete la tienen ustedes ... además me sobra el dinero!, ...
Peligro. El virus de los ricos en España se propaga superprogresivamente. La ansiedad que demuestran es superestupida. Entre las masas circula un gas plateado que después de robarte los ojos ataca directamente al centro de la conciencia haciendo que esta se pudra fulminantemente. Después las almas no se ven. El sur solo tiene un camino.
Un camarero sirvió un bistec con ensalada y dentadura, otra vez sirvió un “pollo” (plato que consta de ensalada y pollo) sin pollo, es genial. Otro acérrimo del barça, tiró un paquete de cocacolas porque llevaban el escudo del Madrid (había de todos los equipos).
Tren expreso adelantado en Lleida 6 m.
El factor que da la salida, el mecanico, un literista, un ferroviario de viajero y yo, formábamos un corro en el anden y charlábamos amigablemente. Observo una mujer en la puerta del tren algo nerviosa, desesperada de escucharnos (creía que hasta que no acabáramos la conversación, el tren no saldría) dice con genio:
-¿no sale este tren?
Como no era la hora, el tema no se acababa.
¿Que tendrá el tren?. Siempre digo: el tren como la vida misma.
Debería escribir veinte novelas. También podría escribir doscientos guiones para una serie de televisión. ¿Quién sabe?.
rayo sagunto994
el cigarrito de valencia, viajeros a fumar en el anden de la estación, muchas, la más impactante, para mi suerte no iba yo, una señora al subir con el tren en marcha …. Las dos piernas a tomar por culo. Chao.
En la cabina de un terrorista. Aclaro, la poli (6) viene a saco a identificar a un viajero que debería de haber subido en una estación y no ha venido, yo ahora en esa cabina. Fuerte.
Un guardia civil requiere mi presencia para que baje a tío que ha intentado meterle mano tres veces. El guardia civil con la pipa en los pantalones confundió al otro que se pensaba que estaba empalmado. De peli
VELOCITÉ
Ave María. Llegó la gran “velocité”, el tren ha dejado de balancearse. Esto obliga a perder el sentido de la velocidad en el cuerpo de los viajeros. Los trenes ya no fuman, los trenes ya no se mueven, solo te roban el tiempo, te trasladan. ¿Dónde podrán balancearse las personas que no suben a las atracciones de feria?. La ventaja de estos productos vertiginosos con ruedas de hierro es que podré utilizar mejor letra en los cuadernos, dormir sin ser una pelota de ping pong, perder la gravedad, adoptar un estado minimal de aletargamiento, engancharte a una mediocre peli, ver los colores difuminados en la ventanas, sentir el vértigo de la duración.
¿y de los tuneles?.
Frame a frame.
VIVIR ES UN MISTERIO
-Piensa por ejemplo en calmar el estrés concentrándote en la vacuidad, el circulo de Buda, la nada.
¿Y después qué?.
-¡No puedes estar meditando todo el tiempo que necesites descargarte!. ¿Y después?. Pues, mira a tu alrededor y siente como los racimos amargos que cuelgan de la parra en Agosto, en Septiembre serán un manjar de la naturaleza; o como es el olor de la higuera, o como juega el aire con las sombras de los árboles que te hablan, o como trazan parábolas las golondrinas sobre el horizonte verde del campo de alfalfa, o en las líneas aleatorias y el compás del vuelo de una mariposa que traspasa el viento. Arranca un tomate, y recién, pártelo, échale un poco de sal, aceite y un ajo, cómetelo. ¿sigues deprimido?.
¿Y después?
-Después, el silencio, el misterio, la noche. El arte nace de la luz y de la oscuridad a la vez.
Mohíno. Vivir es un misterio.